A la hora de acometer una reforma integral en una vivienda, es fundamental elaborar antes varios puntos. Reformar un piso o una casa es un proceso que comienza mucho antes de empezar a tirar tabiques. ¿Qué aspectos se tienen que tener en cuenta en primer lugar?

Reformar piso o casa: proyecto y presupuesto

La primera gran pregunta que debemos hacernos a la hora de abordar una reforma en una vivienda es qué queremos conseguir. Es fundamental fijar el objetivo. ¿Se pretende conseguir más espacio? ¿Más habitaciones? ¿Transformar una vivienda en vivienda-oficina? ¿Hay que ampliar las zonas comunes o lo que queremos conseguir es sobre todo mayor independencia para cada habitante de la casa? ¿Buscamos mejorar simplemente la estética de la casa? ¿Buscamos acometer una reforma que solucione algún problema técnico? Los objetivos pueden ser múltiples y muy variados, así que lo primero es lo primero: pensar qué se quiere conseguir. Fijar una meta.

Una vez que tengamos claro para qué queremos iniciar una reforma, hay que determinar el presupuesto. Cuánto queremos o podemos gastar. Hay que fijar unos mínimos para que no se descontrole el presupuesto y, sobre todo, tener claros los posibles añadidos, que habitualmente son los que hacen que se dispare el gasto inicial.

Reformar piso: un arquitecto que te comprenda

Estos dos puntos (saber qué se quiere y saber cuánto se puede gastar) son fundamentales. Una vez con estos conceptos claros, llega el tercer paso: elegir al arquitecto. La elección del profesional que va a responsabilizarse de todo el proyecto es un punto clave para el éxito final. Un elemento muy importante a la hora de decantarse por uno u otro profesional es la capacidad que tenga para plasmar la idea del cliente en el proyecto y hacerla posteriormente realidad. Por eso es importante tener claros los objetivos. Cuanto más claro tenga el cliente lo que quiere, más sencillo le será al arquitecto captar la idea y trasladarla al plano primero y, después, a la realidad.

Por este motivo, a la hora de reformar un piso, lo último que hay que tener es prisa. Tómate tu tiempo para definir bien los objetivos, valora bien lo que puedes gastarte y elabora un presupuesto ajustado teniendo en cuenta posibles añadidos y, sobre todo, asegúrate de encontrar a un arquitecto que comprende perfectamente cuál es tu proyecto y cuáles son tus necesidades. Si inviertes un poco de tiempo en estos tres pasos, la reforma de tu casa será un éxito y los plazos serán mucho más cortos.