La Media Maratón Ciudad Universitaria es una carrera de preparación clásica para los maratonianos que corremos la Maratón de Madrid. Pero para mí tiene, además, una gran carga simbólica ya que estudié Arquitectura en la Ciudad Universitaria, una institución relevante no sólo en la vida de Madrid a nivel educativo y cultural sino también a nivel arquitectónico.

El papel de la Ciudad Universitaria en la formación del Eje Noroeste es fundamental. En 1927, en rey Alfonso XIII cedió unos terrenos cercanos a La Moncloa propiedad de la Corona e inició los trámites para desarrollar este amplio espacio universitario. La dirección técnica del proyecto correspondió al arquitecto Modesto López Otero y el encargo era claro: debía desarrollar un campus de primer nivel mundial.

Los planos del conjunto quedaron trazados en 1929. Concebían la Ciudad Universitaria como un todo unitario, estructurado orgánicamente sobre la base de las distintas disciplinas que la definían, así como por aquellas otras que la gestionaban y hacían de la misma una agrupación urbana autónoma.

Los grandes elementos que configuraban el proyecto universitario fueron tres:

Puramente académicos o facultades: Formaban grupos autonómicamente localizados en función de su especialidad, como los científico-médico, el de Bellas Artes, etc.

Gestión político-administrativa y de representación: Rectorado, paraninfo, y biblioteca, fundamentalmente.

Elementos residenciales: Residencias para profesores, colegios mayores para el alumnado, pistas deportivas, etc.

Escuela Técnica Superior de Arquitectura

Personalmente, es una carrera que me encanta correr por la gran cantidad de recuerdos que me trae a la memoria. Ya en la salida, en la plaza del General Cisneros, la emoción se dispara. Corro en casa, con mi sobrina, y nada más comenzar la carrera, veo a mi derecha la Escuela Técnica Superior de Arquitectura, donde me hice arquitecto y, sobre todo, donde crecí como persona: no aprendí sólo mi profesión y gran pasión, sino que también recibí unos valores y una formación que me hacen concebir la sociedad de una manera global.

Mientras pasamos por delante de la Escuela, pienso que fue una gran elección y siento cierto orgullo por el hecho de ser arquitecto de la ETSAM. Un orgullo que se agranda porque mi hijo también estudia aquí, en una facultad llena de grandes maestros de la Arquitectura mundial. España es una referencia en muchas de las disciplinas arquitectónicas, situándose a la vanguardia en el mundo de la mano de excelentes profesionales.

Sigo corriendo a buen ritmo acompañado por mi sobrina. Pasamos por delante del Museo del Traje aunque yo lo sigo recordando como el Museo de Arte Contemporáneo, que es como en su origen se planteó y donde he podido disfrutar de espectaculares exposiciones de Picasso o Dalí, dos genios absolutos.

Edificio Imponente

Seguimos bajando a un ritmo sostenido, conscientes de que todavía no hemos hecho sino empezar la carrera y llegamos hasta la Facultad de Belllas Artes, aunque a mí me llama mucho más la atención el imponente edificio de Fernando Higueras, sede del actual Instituto de Patrimonio Cultural de España. Se trata de un edificio magnifico y que, incomprensiblemente, está ciertamente olvidado.

Tras pasar junto a este emblemático edificio, iniciamos una dura subida a la que estoy acostumbrado porque suelo entrenar por esta zona, pero soy consciente de que impone y que debemos ir controlando el esfuerzo. Bajamos el ritmo y aprovecho para recrearme en la zona. Es algo que siempre hago cuando corro, ya sea en Nueva York o en Madrid. No me gusta correr con música, sino mirando, escuchando y sintiendo la ciudad por la que corro. Es algo que me motiva y me hace disfrutar. En Madrid, pese a que es la ciudad que más he recorrido, siempre encuentro un nuevo y pequeño detalle que me llama la atención.

Tras la subida, llegamos a la zona deportiva de Cantarranas, que actualmente se está arreglando, algo que me parece fundamental si queremos seguir disfrutando de este excelente campus universitario. Seguimos hasta Biológicas y la zona de facultades dedicados a Medicina. Vuelvo a emocionarme ya que aquí estudia mi hija. Que mis dos hijos estudien en mi misma universidad es realmente un orgullo y me trae muchos recuerdos.

Llegamos de nuevo a la Plaza del general Cisneros, ya que la carrera es circular y debemos dar tres vueltas al circuito. Es una carrera magnífica, muy especial para mi y, supongo, para todos los que han estudiado en esta Ciudad Universitaria. Disfruto igual cada una de las tres vueltas y al finalizar la Media Maratón me siento realmente bien y muy vivo, como siempre que corro, y más en Madrid, ciudad que amo y que vaya donde vaya llevo en el corazón.